De Ian McEwan en Barcelona...


"El escritor siempre tiene que viajar hasta otros puntos de vista" (Ian McEwan)

He intentado que 'Operación Dulce' sea, en ese sentido, las dos cosas a la vez: una novela de lectura fácil en apariencia, que en realidad es mucho más. Supongo que espero algo que todo escritor desea que le ocurra: que una vez acabada la novela, el lector vuelva a empezarla para descubrir todo lo que se ha perdido" (Extraído de El Mundo)

Llevo unos días leyendo "Operación dulce" (Sweet Tooth) de Ian McEwan, uno de mis escritores favoritos. Por eso, cuando me avisaron que venía a presentarla en la biblioteca Jaume Fuster supe que tenía que ir (esta vez sí) sin dudarlo. Y es que me lo perdí en las ocasiones anteriores (la última en el CCCB, presentando "Solar", que aún no he leído) y no quería que volviese a pasar. La primera sorpresa fue encontrarme una larga cola propia de un concierto de rock. Allí, ya empezamos a hablar entre nosotros, los ávidos lectores, a la vez que se nos acercaba uno de los chicos sin hogar que merodean siempre por la zona y nos soltaba sentencias de autores esotéricos animándonos a pensar por nosotros mismos. Ironías del destino.


Al poco se fue y seguí charlando con alguien que trabajaba en una de mis editoriales favoritas. Le encantaba ver cómo pese a la crisis y la lluvia, el auditorio no solo iba a llenarse sino casi a desbordarse. Y así fue.
Antonio Lozano, en un inglés fantástico y tras una breve presentación, le hizo una entrevista a quien todos esperábamos. Una entrevista que un autor tan "British" como McEwan supo llevar a la perfección, hipnotizándonos con sus historias, reflexiones y sentido del humor. Habló, por ejemplo, de cómo se gestó Briony, la protagonista de su Expiación, de cómo todo surgió de una imagen concreta (una chica, un jarr´´on con flores) que le fue llevando por caminos inesperados (originalmente, debía ser su novela soñada de ciencia ficción que escribirá algún día). Habló asimismo de que pese a tener una estructura narrativa al escribir sus novelas, no suele pensar en el 'tema' que predominará en ellas. Habló también de cuánto comparte con Tom Haley, uno de los personajes de su última novela: y es que en los setenta también se vio "utilizado" de forma encubierta por una revista que estuvo recibiendo fondos de la CIA. Y claro está, y especialmente, habló de la escritura (y la fuerza de los detalles) y de la lectura (citó a John Updike como uno de sus referentes). Y así, en poco en más de una hora, nos dejó a todos deseando pasar muchas tardes como la de ayer: escuchándole y aprendiendo de sus palabras. Próximamente, seguro. Cuando nos sorprenda con otro de sus excelentes trabajos.   

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